Impulso Completo
Ramón Cuevas Martínez

- Ramón Cuevas Martínez -

IMPULSO COMPLETO

Una persona sólo puede mirar a otra persona hacia abajo, cuando es para ayudarle a levantarse.

— Ramón Cuevas Martínez

Sobre mí

Hola, soy Ramón.

El año 2000 marcó el inicio de mi primer proyecto de consultoría. Hoy puede parecer lejano, pero recuerdo cada detalle porque las experiencias fueron intensas y profundamente formativas. Aprendí muy pronto que nunca hay suficiente tiempo para dar las respuestas que se esperan si uno se limita únicamente a resolver la urgencia que origina la llamada al consultor.

Mi trabajo está motivado por el cumplimiento real de los objetivos trazados, pero también por algo más profundo: transformar la cultura laboral, porque es ahí donde se reflejan mejores condiciones de vida para las personas.

Siempre dejo claro a quienes me contratan dónde se encontrarán como resultado de mi trabajo. No prometo soluciones totales; creo en procesos honestos, medibles y sostenibles.

En este oficio es fundamental leer todos los días. Recuerdo que mi primer mentor, Contador Público de profesión (QEPD), en apenas mi segundo año como consultor, me prestó un libro escrito con máquina mecánica en la década de los setenta, donde se describían los elementos mínimos del desempeño en consultoría. No tienen idea de lo mucho que me ayudó.

Me especializo en normas laborales y en sistemas ISO porque permiten establecer métodos claros para alcanzar mejores resultados mediante la sistematización, la planeación y la evaluación cotidiana de tareas, actividades y procesos.

Mi paso por el sector público también fue decisivo. Me permitió entender que muchos asesores sabían qué debía hacerse, pero pocos lograban explicar cómo hacerlo. Ahí encontré un espacio real para aportar valor.

El 95% de mi experiencia en el sector público se desarrolló en áreas financieras. Esto me permitió sistematizar conocimientos y desarrollar un modelo de consultoría para planear y evaluar el gasto público, incorporando la certificación de competencias de las personas.

Así como el primer día, todos los días decido renunciar a la tranquilidad de la quincena y los bonos directivos para abrirme paso en el mundo del emprendimiento. Es una decisión consciente, me hace feliz y me tiene aquí compartiendo mi historia.

Ramón Cuevas Martínez